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6 oct 2012
1 oct 2012
6 feb 2012
Stephen Hawking afirma que es posible viajar en el tiempo
Basado en la ley de relatividad de Albert Einstein, el astrofísico Stephen Hawking afirma que es posible viajar en el tiempo y que puede suponer la salvación futura de la humanidad. Los experimentos con el colisionador de hadrones (LHC) avalan la teoría.
Brian Cox, quien trabajó en el proyecto LHC, ratifica las palabras de Hawking: “Cuando aceleramos partículas diminutas al 99.99% de la velocidad de la luz en el LHC de Ginebra, el tiempo transcurrido para ellas es un sietemilésima más lento del que medimos con nuestros relojes”. Afirmó.
La hipótesis de Hawking dice que si una nave que transportara a humanos podría acelerar hasta el 98% de la velocidad de la luz a lo largo de seis años (tiempo que tomaría en alcanzar esa velocidad), cada día transcurrido en la nave supondría un año en la Tierra.
De esta manera, cuando la Tierra se vuelva inhabitable por nuestro mismo mal accionar, los hombres podrían viajar en esa nave y repoblar nuestro planeta muchos años más tarde, teniendo en cuenta que cada año en el espacio equivaldría a 365 años en la Tierra.
Desde hace muchos años que Hawking se refiere a la posibilidad concreta de poder viajar por el tiempo, aunque reconoce que la tecnología necesaria puede recién alcanzarse en el futuro.
Hawking, uno de los más respetados genios pensadores de la era, ha sido noticia últimamente por temas menos “académicos”. La semana pasada había sido noticia por declarar en una entrevista que “lo mejor que podíamos hacer los humanos era no contactar a los extraterrestres, por nuestra propia seguridad”.
Brian Cox, quien trabajó en el proyecto LHC, ratifica las palabras de Hawking: “Cuando aceleramos partículas diminutas al 99.99% de la velocidad de la luz en el LHC de Ginebra, el tiempo transcurrido para ellas es un sietemilésima más lento del que medimos con nuestros relojes”. Afirmó.
La hipótesis de Hawking dice que si una nave que transportara a humanos podría acelerar hasta el 98% de la velocidad de la luz a lo largo de seis años (tiempo que tomaría en alcanzar esa velocidad), cada día transcurrido en la nave supondría un año en la Tierra.
De esta manera, cuando la Tierra se vuelva inhabitable por nuestro mismo mal accionar, los hombres podrían viajar en esa nave y repoblar nuestro planeta muchos años más tarde, teniendo en cuenta que cada año en el espacio equivaldría a 365 años en la Tierra.
Desde hace muchos años que Hawking se refiere a la posibilidad concreta de poder viajar por el tiempo, aunque reconoce que la tecnología necesaria puede recién alcanzarse en el futuro.
Hawking, uno de los más respetados genios pensadores de la era, ha sido noticia últimamente por temas menos “académicos”. La semana pasada había sido noticia por declarar en una entrevista que “lo mejor que podíamos hacer los humanos era no contactar a los extraterrestres, por nuestra propia seguridad”.
3 feb 2012
El ordenador hidráulico ruso de 1936 que funcionaba con agua
10 days ago por tecnologia 5 .Los inicios de la informática fueron duros, nada de pequeños ordenadores con componentes super-miniaturizados, en lugar de eso grandes válvulas de vacío configuraban enormes máquinas que ocupaban habitaciones enteras con una potencia de cálculo irrisoria si la comparamos con las capacidades actuales aunque impresionantes en su momento.
Lo que quizás no conocías es que en pleno proceso inventivo se llegaron a probar prototipos de computadoras realmente curiosas. Un ejemplo es esta diseñada en la extinta URSS por Vladimir Lykyanov que funcionaba con … agua. Así es, amigos, parece que los ordenadores hidráulicos existieron realmente, analógicos y sin necesidad de electricidad.
La máquina se fabricó en 1936 y utilizaba válvulas, tuberías y tanques con agua para conseguir realizar cálculos complejos y también almacenar información. La forma de introducir algún tipo de programa básico y datos en la máquina se realizaba a base de manejar llaves que cambiaban la presión del agua dentro de unos recipientes.
Un sistema muy curioso que además resultaba ser efectivo porque según parece fue la primera de su época en ser capaz de realizar cálculos diferenciales utilizando el sistema hidráulico. Obviamente, tema aparte es su velocidad de cálculo o la capacidad para tratar y manejar la información aunque la ventaja evidente que se intuye es que los problemas derivados del sobre calentamiento de materiales serían inexistentes.
Es curioso ver que no fue la única de este tipo en su época porque al parecer hubo otra máquina similar fabricada en 1949 que utilizaba igualmente agua, aunque en este caso el uso que se le dio a esta máquina fue el de analizar y predecir cómo iba a ir la economía. Básicamente se hacía fluir agua a través de los mecanismos para imitar el movimiento de dinero a través del sistema económico, imitando situaciones reales como subidas y bajadas de impuestos, inyecciones de capital, ahorros, gastos, etc.
El hecho de que la tecnología no prosperara ya parece indicar que no debió de ser demasiado potente, ¿o quizás sí? Cuesta trabajo imaginar un ordenador moderno que no funcione de forma 100% electrónica-digital, pero también es cierto que los primeros coches eléctricos nacieron oficialmente hace más de un siglo pero su tecnología no llegó a desarrollarse a alto nivel hasta nuestros días por motivos comerciales. [Visto en Make, más info y fotos en nkj, Pruned]
1 feb 2012
14 ene 2012
11 ene 2012
Musique... ces't magnifique
MÚSICA HECHA POR INGENIEROS Y MÚSICOS
La utilizacion de la Física con su herramienta la matemática.
Para Escuchar y Mirar, en Detalle:
Las bolas son de acero, pesadas.
Las que pegan en los parches, están revestidas con cuero para no dañarlos, pero las que pegan sobre metales están desnudas.
Este Extraordinario aparato fue construido por ingenieros, con asesoramiento de músicos en cuanto a los tonos y notas musicales a obtener.
Toda una verdadera obra de Arte de Ingeniería.
Las bolas son impulsadas por aire comprimido y se recuperan en una batea subterránea que las vuelve a distribuir por distintos tubos ocultos debajo del piso.
Observa bien la precisión, no sólo de la salida de las bolas, sino también, la de su recuperación
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Curiosidades,
Musica,
Tecnología,
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1 ene 2012
Leonardo Da Vinci y la maquina voladora
Una de las pocas cosas personales que se encuentran en los cuadernos de notas de Leonardo es una historia en la que cuenta cómo siendo niño estaba recostado y un ave bajó y tocó sus labios con la cola.
Quizá fue a partir de ese momento que soñó con poder volar. Y en su empeño por lograrlo, investigaba cuáles serían las alas perfectas para una máquina voladora: las alas con plumas o las de membranas, como las de los murciélagos. También experimentaba con aves disecadas y hacía anotaciones precisas de su anatomía. Es fácil imaginarlo observando durante horas el vuelo de las aves y dibujando un pajarillo con el más puro sentido didáctico. Leonardo dedicó muchos años de su vida a escribir sus investigaciones en el Códice sobre el vuelo de las aves, que forma parte de sus notas; es un manuscrito de 18 hojas por ambas caras, detalladamente ilustrado con dibujos técnicos y explicaciones sobre el vuelo de las aves.
Da Vinci realizó este Códice en dos periodos: el primero entre 1482 y 1499, y el segundo a partir de 1503 y hasta su muerte. En esta obra describe lo que para él significaba la “verdadera ciencia” o “ciencia sensible” basada en la experimentación y en la observación: “Para explicar como verdadera ciencia el movimiento de los pájaros en el aire es necesario conocer antes la ciencia de los vientos, la cual demostraremos mediante el movimiento del agua. Y esta ciencia sensible nos servirá para alcanzar el conocimiento del comportamiento de las aves en el aire”. Leonardo pensaba que para hacer volar a un hombre tenía que construir un artefacto que imitara el vuelo de un ave e inyectara la fuerza que faltaba para que el aparato mantuviera el equilibrio.
Planteó que el vuelo del ave era como una ecuación matemática y que los humanos, con nuestra inteligencia, podríamos resolver el problema de volar de la misma manera. Pero una vez que observó detalladamente las alas de las aves llegó a la conclusión de que no servirían para una máquina voladora: no serían seguras porque entre sus plumas se filtraría el aire y se desestabilizaría el aparato. Las alas del murciélago, en cambio, le parecieron las más adecuadas. Anotó que debía dividir la fuerza de las alas en cuatro puntos para que el cuerpo volador las usara a su antojo según la maniobra; a veces ésta podría estar dividida equitativamente entre las cuatro extremidades para un movimiento regular, en otras sería más conveniente que las alas se usaran en forma desigual pero continua para producir un vuelo circular.
Para facilitar el libre movimiento de esta máquina debía diseñar un pequeño timón que pudiera mover y dirigir un objeto mucho más grande sin contratiempos. Leonardo consideraba que el viento sería una herramienta que facilitaría levantar el vuelo e incluso que en alguna maniobra complicada éste ayudaría a mantener el equilibrio. Debían aprovecharse las corrientes de aire para planear porque, según observó, las aves dejaban de aletear y planeaban sobre las condensaciones de aire que se formaban en la atmósfera. En sus notas aclara, además, que no debía usarse nunca el metal —“bandas de acero”— porque se desgastaría fácilmente y las uniones quedarían muy frágiles. En cambio, recomienda piel curtida para las articulaciones del ala y ramas de cuerdas de seda para el resto de la máquina. Da Vinci realizó varios modelos de máquinas voladoras (o “naves del aire” como él las llamaba), entre ellas:
• La máquina para batir alas, que fue uno de sus primeros acercamientos a la fuerza que ejercería un hombre para mover unas alas por medio de una palanca que multiplicaría su fuerza.
• La máquina con pedales, en la que un tripulante en posición vertical movería las alas empujándolas con la cabeza en una barra, haciendo girar dos manivelas con las manos y accionando dos pedales con el peso de su cuerpo. Según sus cálculos, el hombre podría generar una fuerza equivalente de 200 kilogramos.
• El paracaídas, constituido por bolsas de aire que debían unirse “como cuentas de un rosario”. Las bolsas formarían una especie de pirámide cuadrangular, cuya base y altura medían 7.20 metros. Se suponía que un hombre podía lanzarse con ella desde una altura de siete metros y no resultaría herido.
• El planeador, lo que él llamaba “ave gigantesca” y soñaba con lanzar desde el monte Ceceri, cerca de Florencia. Ésta es la base de lo que se conoce como ala delta. Claves para levantar el vuelo Los numerosos bosquejos de máquinas voladoras y vehículos que Da Vinci diseñó y que estaban dispersos en sus notas, muestran cómo le atraían particularmente los problemas relacionados con la locomoción. Las ideas de mecánica que retomó y desarrolló, lo que podríamos llamar su “código de mecánica”, comprendían dispositivos básicos como la rueda, la polea, el tornillo, la palanca y el engrane. Si bien fueron de uso común desde siglos antes, él experimentó con ellos y realizó cambios para mejorarlos. También los combinó de muchas formas para crear máquinas e inventos novedosos. Estos dispositivos —también llamados máquinas simples— fueron la base para que Leonardo pudiera experimentar con distintos diseños de maquinas voladoras y reflexionara sobre la teoría científica que estaba detrás.
Él utilizaba las ruedas para emprender estudios sistemáticos de la fricción y observó la fuerza que podía inyectarle una rueda pequeña que da muchas vueltas a otra más grande que gira más lento pero con mucha mayor fuerza. Un ejemplo es el ornitóptero vertical, un mecanismo con alas que debía emular el funcionamiento de un ave. En muchos de sus bocetos de máquinas voladoras Leonardo incluye poleas y palancas para levantar objetos pesados. Aunque él no inventó la polea, la estudió desde el punto de vista científico; se esforzaba por conocer los secretos de la conversión del movimiento y de la transmisión de la fuerza. La polea invierte la dirección de una fuerza y cuando dos o más poleas se conectan, permiten que una carga pesada se levante con menos fuerza.
Quizá fue a partir de ese momento que soñó con poder volar. Y en su empeño por lograrlo, investigaba cuáles serían las alas perfectas para una máquina voladora: las alas con plumas o las de membranas, como las de los murciélagos. También experimentaba con aves disecadas y hacía anotaciones precisas de su anatomía. Es fácil imaginarlo observando durante horas el vuelo de las aves y dibujando un pajarillo con el más puro sentido didáctico. Leonardo dedicó muchos años de su vida a escribir sus investigaciones en el Códice sobre el vuelo de las aves, que forma parte de sus notas; es un manuscrito de 18 hojas por ambas caras, detalladamente ilustrado con dibujos técnicos y explicaciones sobre el vuelo de las aves.
Da Vinci realizó este Códice en dos periodos: el primero entre 1482 y 1499, y el segundo a partir de 1503 y hasta su muerte. En esta obra describe lo que para él significaba la “verdadera ciencia” o “ciencia sensible” basada en la experimentación y en la observación: “Para explicar como verdadera ciencia el movimiento de los pájaros en el aire es necesario conocer antes la ciencia de los vientos, la cual demostraremos mediante el movimiento del agua. Y esta ciencia sensible nos servirá para alcanzar el conocimiento del comportamiento de las aves en el aire”. Leonardo pensaba que para hacer volar a un hombre tenía que construir un artefacto que imitara el vuelo de un ave e inyectara la fuerza que faltaba para que el aparato mantuviera el equilibrio.
Planteó que el vuelo del ave era como una ecuación matemática y que los humanos, con nuestra inteligencia, podríamos resolver el problema de volar de la misma manera. Pero una vez que observó detalladamente las alas de las aves llegó a la conclusión de que no servirían para una máquina voladora: no serían seguras porque entre sus plumas se filtraría el aire y se desestabilizaría el aparato. Las alas del murciélago, en cambio, le parecieron las más adecuadas. Anotó que debía dividir la fuerza de las alas en cuatro puntos para que el cuerpo volador las usara a su antojo según la maniobra; a veces ésta podría estar dividida equitativamente entre las cuatro extremidades para un movimiento regular, en otras sería más conveniente que las alas se usaran en forma desigual pero continua para producir un vuelo circular.
Para facilitar el libre movimiento de esta máquina debía diseñar un pequeño timón que pudiera mover y dirigir un objeto mucho más grande sin contratiempos. Leonardo consideraba que el viento sería una herramienta que facilitaría levantar el vuelo e incluso que en alguna maniobra complicada éste ayudaría a mantener el equilibrio. Debían aprovecharse las corrientes de aire para planear porque, según observó, las aves dejaban de aletear y planeaban sobre las condensaciones de aire que se formaban en la atmósfera. En sus notas aclara, además, que no debía usarse nunca el metal —“bandas de acero”— porque se desgastaría fácilmente y las uniones quedarían muy frágiles. En cambio, recomienda piel curtida para las articulaciones del ala y ramas de cuerdas de seda para el resto de la máquina. Da Vinci realizó varios modelos de máquinas voladoras (o “naves del aire” como él las llamaba), entre ellas:
• La máquina para batir alas, que fue uno de sus primeros acercamientos a la fuerza que ejercería un hombre para mover unas alas por medio de una palanca que multiplicaría su fuerza.
• La máquina con pedales, en la que un tripulante en posición vertical movería las alas empujándolas con la cabeza en una barra, haciendo girar dos manivelas con las manos y accionando dos pedales con el peso de su cuerpo. Según sus cálculos, el hombre podría generar una fuerza equivalente de 200 kilogramos.
• El paracaídas, constituido por bolsas de aire que debían unirse “como cuentas de un rosario”. Las bolsas formarían una especie de pirámide cuadrangular, cuya base y altura medían 7.20 metros. Se suponía que un hombre podía lanzarse con ella desde una altura de siete metros y no resultaría herido.
• El planeador, lo que él llamaba “ave gigantesca” y soñaba con lanzar desde el monte Ceceri, cerca de Florencia. Ésta es la base de lo que se conoce como ala delta. Claves para levantar el vuelo Los numerosos bosquejos de máquinas voladoras y vehículos que Da Vinci diseñó y que estaban dispersos en sus notas, muestran cómo le atraían particularmente los problemas relacionados con la locomoción. Las ideas de mecánica que retomó y desarrolló, lo que podríamos llamar su “código de mecánica”, comprendían dispositivos básicos como la rueda, la polea, el tornillo, la palanca y el engrane. Si bien fueron de uso común desde siglos antes, él experimentó con ellos y realizó cambios para mejorarlos. También los combinó de muchas formas para crear máquinas e inventos novedosos. Estos dispositivos —también llamados máquinas simples— fueron la base para que Leonardo pudiera experimentar con distintos diseños de maquinas voladoras y reflexionara sobre la teoría científica que estaba detrás.
Él utilizaba las ruedas para emprender estudios sistemáticos de la fricción y observó la fuerza que podía inyectarle una rueda pequeña que da muchas vueltas a otra más grande que gira más lento pero con mucha mayor fuerza. Un ejemplo es el ornitóptero vertical, un mecanismo con alas que debía emular el funcionamiento de un ave. En muchos de sus bocetos de máquinas voladoras Leonardo incluye poleas y palancas para levantar objetos pesados. Aunque él no inventó la polea, la estudió desde el punto de vista científico; se esforzaba por conocer los secretos de la conversión del movimiento y de la transmisión de la fuerza. La polea invierte la dirección de una fuerza y cuando dos o más poleas se conectan, permiten que una carga pesada se levante con menos fuerza.
13 dic 2011
9 dic 2011
28 oct 2011
19 oct 2011
31 ago 2011
Puerto Lázaro Cárdenas MIchoacan (El futuro Rotterdam de México)
Con 35 años de existencia, el Puerto Lázaro Cárdenas es un puerto marítimo joven y dinámico ubicado en la costa del Pacífico Mexicano en el estado de Michoacán. En su origen, el Puerto Lázaro Cárdenas surgió como un puerto industrial, pero a medida que el mercado de contenedores comenzó a cobrar importancia, el Puerto Lázaro Cárdenas encontró un nuevo papel, el movimiento de la carga comercial. Sus modernas instalaciones están equipadas y calificadas para cubrir con eficiencia, seguridad y productividad las actividades intrínsecas de un puerto industrial y comercial de su magnitud.
Las características físicas y geográficas del Puerto Lázaro Cárdenas, en una era donde el comercio marítimo mundial exige a los puertos ser cada día más competitivos y, ante el crecimiento considerable del flujo comercial Asia – México, lo hacen ser una alternativa viable para el movimiento de carga y un punto logístico clave para atender a este creciente mercado. Ocupando un papel protagónico como punto de enlace entre Asia y Norteamérica llegando a los principales centros de consumo, mediante una autopista directa y el corredor multimodal ferroviario Lázaro Cárdenas – Kansas City (operado por Kansas City Southern México) con 15 terminales intermodales.
[editar] Consideraciones técnicasLas modernas instalaciones del Puerto Lázaro Cárdenas están equipadas y calificadas para cubrir con eficiencia, seguridad y productividad todas las actividades comprendidas en un puerto industrial y comercial de su magnitud. El puerto está acondicionado para recibir navíos de grandes dimensiones y todo tipo de cargas. Lázaro Cárdenas es el único puerto de México con 18.00 metros de profundidad en su canal de acceso y 16.50 metros de profundidad en la dársena principal de ciaboga. Es además, el único puerto protegido que puede recibir embarcaciones de hasta 165 mil toneladas de desplazamiento. La infraestructura para la operación del puerto puede apreciarse ampliamente en la siguiente descripción:
Accesos y Canales: La bocana, el canal de acceso y los 4 canales de navegación secundarios del puerto cumplen con las normas internacionales de seguridad para navegar en un solo sentido. La longitud total de los canales es de 7,579 metros lineales, con profundidades de 14.50 y 16.50 metros de referencia al nivel de bajamar media inferior (NBMI).
El fondeadero del puerto se ubica al sur del puerto, cuenta con 5,282 metros de longitud con un ancho de plantilla de 2,892 metros y una profundidad de entre 30 y 50 metros, identificado por las embarcaciones con la boya de recalada de coordenadas geográficas latitud norte 17 ° 53' 34.45" y longitud oeste 102° 10' 08.50".
El puerto cuenta con dos dársenas de ciaboga, las cuales se denominan Dársena Principal y Dársena Comercial de 700 y 530 metros de diámetro con 16.50 metros (N.B.M.I.) de profundidad respectivamente, faltando por construir las dársenas de maniobras que se localizaran al final del canal norte y canal oriente. Los diámetros de las dársenas se proyectaron para que las maniobras se realicen con la ayuda de remolcadores.
Capacidades de atraque: El recinto portuario de Lázaro Cárdenas cuenta con 21.844 metros de frentes de agua. Actualmente se tienen 3,689 metros de muelles construidos con profundidades de 6, 8, 11, 12, 14, y 16.50 metros y con capacidades estructurales para recibir embarcaciones tipo Post Panama, que por su gran tamaño no les es posible pasar por el canal de Panamá.
Servicios Generales: En materia de servicios urbano industrial, el puerto Lázaro Cárdenas cuenta con accesos carretero y ferroviario, energía eléctrica de alta, media y baja tensión, agua cruda, telefonía y combustible para satisfacer la demanda de la industria que pueda establecerse.
Líneas Navieras de servicio regular que operan carga de contenedores en el Puerto Lázaro Cárdenas
Puente basculante Albatros.
Ubicado en el puerto de Lázaro Cárdenas, Michoacán. La obra comunica las islas Enmedio y Cayacal.
El proyecto requirió una inversión de 700 millones de pesos (mdp) por parte del Gobierno federal, además de aportaciones estatales y municipales. Tiene 2.5 kilómetros de longitud, de los cuales 60 metros conforman la parte levadiza. Sus 16 metros de ancho están divididos en cuatro carriles de circulación.
La obra evitará el paso de 70,000 vehículos cada año por las calles de la ciudad, lo que fortalecerá y agilizará las actividades logísticas del Puerto Lázaro Cárdenas.
Las características físicas y geográficas del Puerto Lázaro Cárdenas, en una era donde el comercio marítimo mundial exige a los puertos ser cada día más competitivos y, ante el crecimiento considerable del flujo comercial Asia – México, lo hacen ser una alternativa viable para el movimiento de carga y un punto logístico clave para atender a este creciente mercado. Ocupando un papel protagónico como punto de enlace entre Asia y Norteamérica llegando a los principales centros de consumo, mediante una autopista directa y el corredor multimodal ferroviario Lázaro Cárdenas – Kansas City (operado por Kansas City Southern México) con 15 terminales intermodales.
[editar] Consideraciones técnicasLas modernas instalaciones del Puerto Lázaro Cárdenas están equipadas y calificadas para cubrir con eficiencia, seguridad y productividad todas las actividades comprendidas en un puerto industrial y comercial de su magnitud. El puerto está acondicionado para recibir navíos de grandes dimensiones y todo tipo de cargas. Lázaro Cárdenas es el único puerto de México con 18.00 metros de profundidad en su canal de acceso y 16.50 metros de profundidad en la dársena principal de ciaboga. Es además, el único puerto protegido que puede recibir embarcaciones de hasta 165 mil toneladas de desplazamiento. La infraestructura para la operación del puerto puede apreciarse ampliamente en la siguiente descripción:
Accesos y Canales: La bocana, el canal de acceso y los 4 canales de navegación secundarios del puerto cumplen con las normas internacionales de seguridad para navegar en un solo sentido. La longitud total de los canales es de 7,579 metros lineales, con profundidades de 14.50 y 16.50 metros de referencia al nivel de bajamar media inferior (NBMI).
El fondeadero del puerto se ubica al sur del puerto, cuenta con 5,282 metros de longitud con un ancho de plantilla de 2,892 metros y una profundidad de entre 30 y 50 metros, identificado por las embarcaciones con la boya de recalada de coordenadas geográficas latitud norte 17 ° 53' 34.45" y longitud oeste 102° 10' 08.50".
El puerto cuenta con dos dársenas de ciaboga, las cuales se denominan Dársena Principal y Dársena Comercial de 700 y 530 metros de diámetro con 16.50 metros (N.B.M.I.) de profundidad respectivamente, faltando por construir las dársenas de maniobras que se localizaran al final del canal norte y canal oriente. Los diámetros de las dársenas se proyectaron para que las maniobras se realicen con la ayuda de remolcadores.
Capacidades de atraque: El recinto portuario de Lázaro Cárdenas cuenta con 21.844 metros de frentes de agua. Actualmente se tienen 3,689 metros de muelles construidos con profundidades de 6, 8, 11, 12, 14, y 16.50 metros y con capacidades estructurales para recibir embarcaciones tipo Post Panama, que por su gran tamaño no les es posible pasar por el canal de Panamá.
Servicios Generales: En materia de servicios urbano industrial, el puerto Lázaro Cárdenas cuenta con accesos carretero y ferroviario, energía eléctrica de alta, media y baja tensión, agua cruda, telefonía y combustible para satisfacer la demanda de la industria que pueda establecerse.
Líneas Navieras de servicio regular que operan carga de contenedores en el Puerto Lázaro Cárdenas
Puente basculante Albatros.
Ubicado en el puerto de Lázaro Cárdenas, Michoacán. La obra comunica las islas Enmedio y Cayacal.
El proyecto requirió una inversión de 700 millones de pesos (mdp) por parte del Gobierno federal, además de aportaciones estatales y municipales. Tiene 2.5 kilómetros de longitud, de los cuales 60 metros conforman la parte levadiza. Sus 16 metros de ancho están divididos en cuatro carriles de circulación.
La obra evitará el paso de 70,000 vehículos cada año por las calles de la ciudad, lo que fortalecerá y agilizará las actividades logísticas del Puerto Lázaro Cárdenas.
30 ago 2011
20 ago 2011
EL TELÉFONO
El hombre de nuestros días tiene mayores dependencias que los del siglo pasado; por ejemplo, muy pocas personas pueden prescindir del uso del teléfono. Y aunque nos parezca poco creíble, lo cierto es que este invento se debe, en buena parte, a una tierna historia de amor. El británico Alexander Graham Bell (1847-1922) fue su protagonista. Bell apellido del inventor del teléfono, es un sustantivo inglés y resulta curioso comprobar que una de sus acepciones corresponda a campanilla, parte imprescindible del adminículo de su invención.
Bell fue un niño muy especial, a los 12 años de edad había acumulado y asimilado tal cantidad de conocimientos sobre química, física y matemáticas, que llegó a preocupar seriamente a sus padres. También, desde joven, viajó por el mundo conociendo París, Shangai, Los Angeles, Washington y Nueva York. Trabó amistad con Mabel Hubbart y se enamoró de ella, aunque era totalmente sorda, secuela de una escarlatina juvenil, infección que la privó de percibir ningún sonido. Bell inventó un sistema para comunicarse con ella, por señas.
Entonces, estudió a fondo la acústica y la fisiología del oído, lo que unido a sus completos conocimientos de electricidad, le hicieron concebir la idea de fabricar una membrana para que Mabel pudiera oír. La membrana fracasó para el propósito que él se había propuesto; sin embargo, le permitió comprobar que podía hacer correr las vibraciones del sonido de su voz a través de un hilo eléctrico para que otra membrana vibrara, reproduciendo ése sonido.
El 7 de marzo de 1876, registró su invento. Cuentan sus biógrafos que en un hotel de Boston, se dedicó a hacer unas instalaciones para demostrar su hallazgo, que nadie podía considerar posible. Tendió unos hilos desde su habita-ción, en la cuarta planta del hotel en que se hospedaba, hasta el salón de la planta baja, diciéndole a un incrédulo recepcionista:
- Voy a subir a mi habitación y cuando Ud. escuche el timbre, póngase este aparato en el oído para que oiga lo que quiero decirle.
- Muy bien, señor Bell, pero luego de tocar el timbre y antes de hablarme, asómese a la ventana de su habitación para verle - le pidió el hombre, incrédulo. En su momento, el recepcionista escuchó el timbre, cogió la membrana, vio que Bell estaba asomado a la ventana y le oyó decir:
- Por favor, súbame Ud. un vaso de agua.
Era el primer teléfono que funcionó en el mundo. Pero faltaba comprobar hasta qué distancia era posible hacer correr la voz por el hilo. Se formó una empresa. No obstante los capitalistas dijeron a Bell que su invento sería útil si podía cubrirse con él, al menos, un radio de 650 kilómetros. Seis años después de su invención, el 22 de marzo, Bell, demostró a los capitalista que su voz se ecuchara en Chicago. ¡Había cubierto más de 1.200 kilómetros! Más tarde, mejoró su invento, creando el teléfono inalámbrico. También fue autor de otros artilugios. En efecto, antes de la aparición de los Rayos X fabricó un aparato capaz de localizar metales en el cuerpo humano; descubrió los fundamentos del aire acondicionado e inventó muchos artilugios de aplicación médica. Trabajó, con S. Langley, para construir el primer avión que voló sin piloto.
Bell, se consideraba el hombre más rico de la tierra porque tenía dos hijas, nueve nietos y diecinueve biznietos. Alexander Graham Bell, murió el 2 de agosto de 1922.
Bell fue un niño muy especial, a los 12 años de edad había acumulado y asimilado tal cantidad de conocimientos sobre química, física y matemáticas, que llegó a preocupar seriamente a sus padres. También, desde joven, viajó por el mundo conociendo París, Shangai, Los Angeles, Washington y Nueva York. Trabó amistad con Mabel Hubbart y se enamoró de ella, aunque era totalmente sorda, secuela de una escarlatina juvenil, infección que la privó de percibir ningún sonido. Bell inventó un sistema para comunicarse con ella, por señas.
Entonces, estudió a fondo la acústica y la fisiología del oído, lo que unido a sus completos conocimientos de electricidad, le hicieron concebir la idea de fabricar una membrana para que Mabel pudiera oír. La membrana fracasó para el propósito que él se había propuesto; sin embargo, le permitió comprobar que podía hacer correr las vibraciones del sonido de su voz a través de un hilo eléctrico para que otra membrana vibrara, reproduciendo ése sonido.
El 7 de marzo de 1876, registró su invento. Cuentan sus biógrafos que en un hotel de Boston, se dedicó a hacer unas instalaciones para demostrar su hallazgo, que nadie podía considerar posible. Tendió unos hilos desde su habita-ción, en la cuarta planta del hotel en que se hospedaba, hasta el salón de la planta baja, diciéndole a un incrédulo recepcionista:
- Voy a subir a mi habitación y cuando Ud. escuche el timbre, póngase este aparato en el oído para que oiga lo que quiero decirle.
- Muy bien, señor Bell, pero luego de tocar el timbre y antes de hablarme, asómese a la ventana de su habitación para verle - le pidió el hombre, incrédulo. En su momento, el recepcionista escuchó el timbre, cogió la membrana, vio que Bell estaba asomado a la ventana y le oyó decir:
- Por favor, súbame Ud. un vaso de agua.
Era el primer teléfono que funcionó en el mundo. Pero faltaba comprobar hasta qué distancia era posible hacer correr la voz por el hilo. Se formó una empresa. No obstante los capitalistas dijeron a Bell que su invento sería útil si podía cubrirse con él, al menos, un radio de 650 kilómetros. Seis años después de su invención, el 22 de marzo, Bell, demostró a los capitalista que su voz se ecuchara en Chicago. ¡Había cubierto más de 1.200 kilómetros! Más tarde, mejoró su invento, creando el teléfono inalámbrico. También fue autor de otros artilugios. En efecto, antes de la aparición de los Rayos X fabricó un aparato capaz de localizar metales en el cuerpo humano; descubrió los fundamentos del aire acondicionado e inventó muchos artilugios de aplicación médica. Trabajó, con S. Langley, para construir el primer avión que voló sin piloto.
Bell, se consideraba el hombre más rico de la tierra porque tenía dos hijas, nueve nietos y diecinueve biznietos. Alexander Graham Bell, murió el 2 de agosto de 1922.
1 ago 2011
25 jul 2011
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