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2 jul 2011

El Tranvia asesino de Gaudi

Cuando se cumplían 125 años de la llegada del tranvía a Barcelona, un reportaje recordaba algunos de los grandes momentos de un medio de transporte que incialmente no estaba al alcance de todos los bolsillos: para muchos se convirtió en un lujo para disfrutar los domingos. En 1951 un aumento exagerado de las tarifas provocó el boicot de los barceloneses. Y una década después la flota se modernizaba con unos vehículos traídos de Washington. El tranvía fue además el culpable de la muerte de uno de los más grandes arquitectos del mundo: Antonio Gaudí. El 10 de junio de 1926 el creador de La Sagrada Familia y La Pedrera fallecía tras ser atropellado por el tranvía. Por cierto, la crónica del suceso no tiene desperdicio: pocos fueron los que auxiliaron al célebre arquitecto.

Expediente judicial del accidente

Han comentado que intentan localizar el Sumario sobre la muerte de Gaudí en 1926 en los archivos del sotano del palacio de justicia. Pues bien en el archivo de la Real Cátedra Gaudí se puede ver el texto siguiente que puede aclarar mucho la localización del referido Sumario. El documento reza así:

"Por el Juzgado de Instrucción del Distrito de la Audiencia se ha publicado la siguiente cédula de citación:
Por la presente que se expide en méritos del Sumario nº 339 de 1926 sobre lesiones y sucesiva muerte de don Antonio Gaudí Cornet por haber sido atropellado en la calle de las Cortes la tarde del 7 del actual por un tranvía o por un automóvil, se cita a las personas que puedan deponer acerca del hecho a fin que comparezcan ante este Juzgado y secretaría del señor Casanovas.

Barcelona, 11 de junio de 1926

El Secretario:

P.H. Ricardo Alemany"

Así pues tiene tratar de localizarse el Sumario número 339 del año 1926 que contiene la citación referida y que, puede que tenga las declaraciones de los testigos que pudieran dar fe de lo ocurrido a las cinco de la tarde del 7 de junio de 1926 en la Granvía y calle Gerona. Debe hacerse notar que la suposición de atropello por un automóvil es completamente gratuita puesto que quien embistió y lesionó a Gaudí fue un tranvía del disco 30, llamado también de la cruz roja.

Si se encuentra este sumario, en el sótano en algún armario del palacio de Justicia es posible que se tenga información más precisa del desgraciado accidente que costó la vida al gran arquitecto a poco de cumplir los 74 años de edad.

Circunstancias de su muerte

Gaudí era un hombre que se conformaba con poco y vestía de manera poco cuidada; tanto que el día que tuvo el accidente con el tranvia nadie lo reconoció en el suelo. El día siete de Junio fue atropellado por un tranvía de la linea 30 en el cruce de las calles Bailén y Gran Vía, y los taxistas se negaron a llevar a un pobre vagabundo hasta el hospital (más tarde la guardia urbana los multó por no atender a un herido). No buscaba el contacto con los periodistas y huía de las cámaras, por este motivo se han conservado pocas fotografías del arquitecto.

Este cambio de actitud podría ser causa de una serie de hechos que transcurrieron a partir de 1912. Ese año murió su sobrina, Rosa Egea, que vivia con él en Barcelona. En 1914 su fiel colaborador, Francesc Berenguer Mestres, murió, y por cuestiones de honorarios profesionales se enfrentó judicialmente a la familia Milà. En 1915 la continuidad de las obras de la Sagrada Familia peligró por culpa de una grave crisis económica. En 1914 vió como se interrumpían definitivamente las obras de la Colonia Güell y al cabo de dos años muere su amigo, el arzobispo de Vic, doctor Torras y Bages; y en 1918 moría su mejor amigo y mecenas, Eusebi Güell. Son hechos tristes que le afectaron pero que no le restaron energía y ganas para ver como crecía su obra más grande, la Sagrada Família.

Gaudí murió a la edad de 74 años (10 junio 1926), pero de no ser por el tranvía quizás hubiese vivido más años ya que su padre vivió 93 años conservando toda su energía. Media Barcelona se vistió de luto para rendir el último honor a un hombre que, aunque pocos lo habían conocido en persona, se había vuelto muy popular. Su cuerpo fue enterrado en la cripta de la obra donde trabajó casi 43 últimos años de su vida, la Sagrada Família.

Fuente Gaudi Barcelona Club

7 nov 2010

Casa Batllò


La actual Casa Batlló, es el resultado de la reforma total de una antigua casa convencional construida en el año 1877.
Gaudí recibió el encargo de renovación total del inmueble del propietario Josep Batlló i Casanovas (industrial textil). Sobre esta base, Gaudí construyó esta sorprendente casa, una de las mas fantasiosas y especiales de Barcelona.
El proyecto de Antoni Gaudí i Cornet del año 1904, fue fuertemente cuestionado por las autoridades municipales de la época, debido a una série de elementos del diseño de Gaudí que superaban ampliamente los límites de las ordenanzas municipales.
Los cambios realizados por Gaudí en el antiguo edificio, fueron radicales y lo modificaron completamente.
De hecho, el edificio de Gaudí es un edificio nuevo.
Gaudí añadió la galeria, los balcones, el desván y dos pisos adicionales así como toda la cerámica policroma.
En el interior, los espacios fueron completamente reorganizados para obtener una ventilación y una iluminación mas naturales (el patio está recubierto de cerámica progresivamente mas clara a medida que bajamos desde el terrado hasta la planta baja para conseguir una iluminación lo mas uniforme possible).
En el exterior, Gaudí realizó una de les fachadas urbanas mas espectaculares y brillantes del mundo. Utilitzó los elementos constructivos típicamente modernistas como la cerámica, la piedra, el hierro forjado con un extraordinario resultado. La fachada es impresionante tanto si se contempla de día como de noche, si está iluminada.
Colaboraron en la realización de la fachada los arquitectos Josep Maria Jujol y Joan Rubió i Bellver, los trabajadores del metal Germans Badia, los carpinteros Casas i Bardés, el ceramista Sebastià Ribó y los Tallers Pelegrí realizadores de las vidrieras (segun Permanyer) - vere Colaboradores de Gaudí -.
Seleccionada como una de las mejores obras del año 1906 por el Ayuntamiento de Barcelona.


Esta fachada cubierta de mosaicos de espléndidos colores es probablemente la mas sugestiva, creativa y original de la ciudad.
Los balcones parecen fragmentos de craneos con las aberturas de los ojos y la nariz.
Las columnas de la tribuna del primer piso parecen huesos humanos.
El diseño de este tejado es uno de los mas característicos de Gaudí para edificios urbanos, culminado por une forma ondulada que recuerda la espalda arqueada de un dragón; está recubierto de tejas cerámicas que parecen escamas.
Este original tejado acoge en su interior un gran desván en la línea del de Bellesguard. Esta solución para el conjunto del desván y el tejado que lo cubre, servirá mas tarde a Gaudí como base para la culminación de su mas importante y última obra civil - La Pedrera, situada en el mismo Paseo de Gracia un poco mas arriba - donde lleva hasta sus últimas consecuencias esta técnica. Todos estos desvanes están construidos con ladrillo visto, dispuesto en forma de arcos con una gran fuerza de sustentación.
El tejado tiene una torre con la cruz de cuatro brazos típica de Gaudí.
El interior es también muy imaginativo y presenta unos elementos decorativos muy variados como mobiliario, vidrieras decoradas, elementos de hierro forjado, hogares, etc.
Gaudí dedicó una especial atención al primer piso con una especial disposición de los techos, una decoración con formas auténticamente originales y unas piezas de un diseño muy cuidado. Los arquitectos Jujol y Rubió participaron en la decoración, siendo el trabajo Canaleta y Sugrañes orientado a la estructura.
En lo referente al trabajo de los escultores, se concentra sobretodo en la capilla de la casa, en particular el de Llimona, que se concreta en las magnificas imágenes del retablo.

Si quieres ver en 360ª esta hermosa obra de Gaudi junto con el Paseo de Gracia en Barcelona ...... Dale click aqui

5 may 2010

Hotel Atracción De Nueva York - El impresionante y monumental proyecto no realizado de Antonio Gaudi


Este interesante proyecto, que no se llevó a cabo, durmió en el olvido hasta el año de 1956, después de muchos años de indiferencia, cuando no hostilidad, hacia la obra de Gaudí. Ante todo hay que hablar de la figura del escultor y gaudinista Juan Matamala Flotats (1893-1977), divulgador de este proyecto, e hijo del también escultor Lorenzo Matamala Piñol (1856-1927), casado con la hija del escultor Juan Flotats.
Juan Matamala trabajó desde joven en el taller de la Sagrada Familia e hizo el célebre busto de Gaudí en 1925 y también sacó la máscara mortuoria del mismo. Él aportó datos interesantes de primera mano para el estudio de Gaudí.

Matamala relata como, en mayo de 1908, dos hombres de negocios norteamericanos visitaron el obrador de la Sagrada Familia (también las obras de la Casa Milà y del Park Güell, además del Palacio Güell y con antelación a su viaje a Barcelona, la catedral mallorquina) para hacer el encargo de un edificio singular: el Hotel Atracción. Gaudí ya se había planteado entonces el viajar regularmente a Nueva York para dirigir allí las obras, tal y como hacía con la restauración de la seo de Palma de Mallorca.

Desgraciadamente desconocemos dos datos capitales: los nombres de los dos comitentes y el porqué no se construyó el edificio. Para el segundo interrogante cabe la posible repuesta que el hecho de erigir un edificio de 360 metros de altura ¡en 1908! Cuando no existían en Nueva York edificios ni remotamente de tamañas dimensiones debía ser algo muy costoso.


El edificio constaba de un cuerpo central más alto en forma de paraboloide de revolución rematado con una estrella y flanqueado con cuatro cuerpos de edificio de menores dimensiones, dedicados a museos, galerías de arte y auditorios, con unas formas muy parecidas a las de la fachada de la Casa Milà, por aquel entonces en construcción, adosados a los puntos cardinales. Estaban previstas cinco grandes salas comedores superpuestas, de entre 70 y 85 metros de altura, que representarían los distintos continentes. La primera de ellas, en la primera planta, estaba dedicada a América. Remataba todo el conjunto la sala Homenaje a América, que tenía 125 metros de altura, esto es un tercio de la altura total del hotel.

Matamala ponía a prueba su memoria con respecto a unos hechos acontecidos 48 años atrás, cuando sólo tenía 15, para muchos datos no considerados en su momento dignos de ser recordados (como los nombres de los comitentes), o por su comprensible inexperiencia y muy especialmente para la parte gráfica, más aún para alguien que no era arquitecto, siendo este un hecho de vital importancia y para ser especialmente tenido en cuenta a la hora del análisis del material de la memoria.
Precisamente por esta razón se puede clasificar con toda certeza la parte gráfica adjunta entre dibujos de Matamala y otros que no lo son: los dibujos del artista y algunos netamente arquitectónicos que él nunca pudo haber hecho, por no tener ninguna formación para ello, entre los que se cuentan plantas, secciones y algunas vistas esbozadas.
Es muy sospechoso que estos planos arquitectónicos empleen el perfil catenárico y que se haya hecho, con motivo del primer estudio científico del proyecto del hotel, un modelo funicular con cadenas, que, además, predetermina totalmente las formas que aparecen en los dibujos. Por esta razón hay que descartar la autoría total de Matamala -o la invención, como algunos insinúan maliciosamente- del conjunto de los gráficos, luego podemos hablar con certeza de otro autor, un arquitecto, posiblemente Gaudí.


Matamala no podía inventar de la nada, sin formación arquitectónica alguna, un aspecto tan técnico y apenas empleado por los mismos arquitectos, exceptuando a Gaudí, a quien cabe atribuir el proyecto con mucho fundamento (recordemos que Matamala fue un colaborador de Gaudí desde muy joven en el obrador de la Sagrada Familia y es más que razonable que pudiera estar al corriente del proyecto del hotel).

Aun con los misterios que rodean la génesis y fracaso de este singular edificio, hay que añadir el dato de rabiosa actualidad -por lo reciente- de haber brindado la Real Cátedra Gaudí al señor John Garvin, presidente de la Comisión encargada de la reconstrucción de la llamada Zona Cero de Manhattan, después de los terribles sucesos del 11 de septiembre del año 2001, la noticia y ofrecimiento de colaboración para la posible erección del Hotel Atracción en ese lugar, y como un monumento adecuado para las víctimas de aquel acíago día, nada más ni nada menos que del mismo Antonio Gaudí. Cabe reseñar que la respuesta a esta misiva, muy amable, llegó al cabo de sólo ocho días de ser enviada.

Con todo el tiempo transcurrido desde su concepción, en 1908 -casi cien años!- el revolucionario y moderno proyecto de Gaudí es digno de consideración en muchos aspectos. Sería incluso más alto que el hermoso Empire State Building, que es posterior y que ahora vuelve a ser el más alto de la ciudad.




Si se llega a construir, Nueva York se honraría de contar con un rascacielos diseñado por el más famoso arquitecto catalán de todos los tiempos, Antoni Gaudí i Cornet, que sin duda resistiría cualquier tipo de agresión.

Creditos: gaudiclub.com y la red